10 septiembre, 2010

Tener amigos la mejor medicina

Buen artículo de Eduard Punset en su blog, al que recomiendo os suscribais o al menos reviseis de vez en cuando.


“La magnitud del impacto sobre la salud de una buena red de apoyos familiares y de amigos es similar a la que se obtiene dejando de fumar”, comentan los científicos que han investigado sobre este tema en las universidades de Utah y Carolina del Norte, EE.UU. La gente empieza a impresionarse por las pruebas repetidas de que la soledad es fuente de todas las angustias y desvaríos, mientras que la relación de un cerebro con otro resulta esencial para sobrevivir.

En lenguaje llano, lo que están sugiriendo ése y otros estudios similares, iniciados hace 20 años, es la importancia de lo que los científicos Salovey y John Mayer llamaron “inteligencia emocional”. Veinte años después, descubrimos que las personas con relaciones sociales prolijas –un estado inaccesible sin un cierto grado de inteligencia emocional– tienen un 50 por ciento más de posibilidades de sobrevivir que los ajenos al torbellino social.


“Los médicos, profesionales sanitarios y educadores tienen en cuenta factores de riesgo como el tabaquismo, la dieta o el ejercicio. Los datos que presentamos aportan razones de peso para añadir las relaciones sociales a esa lista”, anotan los científicos citados. Caminamos hacia una situación en la que la rutina de las revisiones médicas sanitarias comportará también medir el grado de bienestar social. ¿Y eso cómo se come? –se preguntarán mis lectores– ¿Cómo lo podemos medir con la misma facilidad que el tabaquismo, la buena dieta o el ejercicio físico o cognitivo?

Con un pequeño esfuerzo colectivo. Las relaciones sociales se modulan con multitud de prácticas, unas conocidas, como las de vecindad o laborales, pero totalmente ignoradas las otras; es aquí donde entran en juego las emociones básicas y universales fruto de nuestra biología y psicología. Ya sabemos que, siendo importante el conocimiento de la “inteligencia emocional” de cada individuo, lo es sobremanera la “inteligencia social”: es decir, los comportamientos surgidos a raíz de la comunicación recíproca entre distintos cerebros.

Gracias a las investigaciones de los autores citados, además de la implementación de proyectos específicos de gestión emocional y social como el de la Universidad Camilo José Cela de Madrid, o los de Rafael Bisquerra, de la Universidad de Barcelona, o Richard Davidson, de la de Wisconsin, EE.UU., contamos hoy con el modelo –constructo lo llaman los académicos empedernidos– susceptible de explicar nuestro comportamiento social y emocional. Estamos hablando ni más ni menos que de la mayoría de nuestras decisiones diarias. Por favor, que alguien me explique por qué en el pasado sólo nos hemos concentrado en una minoría de los temas que nos pasaban por la cabeza.

Contamos hoy con una idea más que perfilada de las habilidades que componen estas competencias emocionales y que deberemos aprender a transmitir a las nuevas generaciones por el tamiz de la enseñanza infantil, primaria, secundaria, corporativa y de la tercera edad. Para que no les sirva de excusa a los rectores sociales, se las voy a enumerar, dejando para los próximos 20 años el detalle de sus contenidos: aprender a focalizar la atención en las emociones propias; apreciar la interacción entre emoción, comportamiento y procesos cognitivos; infundir autoestima, resiliencia y curiosidad; trabajar en equipo de modo cooperativo y no competitivo, lo que supone aprender a escuchar y comunicar y saber solucionar conflictos ejerciendo un liderazgo emocional.

El aprendizaje de estas nuevas competencias es la clave para que los jóvenes encuentren trabajo en lugar de sumirse en el paro. ¿Por qué no intentamos recoger dos millones de firmas entre todos para impulsar el proyecto?

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04 septiembre, 2010

Increible pero cierto

La tarde del 29 de agosto de 2010 pasará a la historia de la televisión en España. A las 17:40, Telecinco interrumpió su programación habitual por accidente para emitir durante ocho segundos un fragmento del documental “Niels Bohr, papá cuántico” justo en el momento en el que la voz en off del narrador decía “..blicó su modelo atómico en 1913, en el que aseguraba que el número de electrones aumenta desde el interior al exterior del átomo, aunque también podían cae…”. En ese instante, la cadena de Fuencarral recuperó el control de la programación y prosiguió la emisión de su magazine “Sálvame”.

En apenas dos horas, la dirección de Telecinco publicó una nota de prensa en la que pedía disculpas a sus espectadores por el “lamentable error” y en la que aseguraba que “se tomarán las medidas pertinentes para evitar negligencias de este tipo y se descubrirá qué hacía un documental en las instalaciones de nuestra cadena”.

Esta misma mañana, el propio Paolo Vasile, máximo responsable del canal, ha convocado una rueda de prensa de urgencia en la que ha confirmado que varios empleados con estudios superiores están siendo interrogados en las oficinas de Mediaset. “Ha sido un ataque en la línea de flotación del entretenimiento y no quedará impune”, ha declarado.

Los medios españoles no habían sufrido un percance de esta envergadura desde que en la década de los ochenta el presentador Constantino Romero empleara involuntariamente el término “ahondando”.

Visto en "Elmundotoday.com"


02 septiembre, 2010

¿Quién eres tú?



De qué espacio sideral desconocido,
de qué tiempo que ya fue o aún no ha sido,
de qué lluvia de planetas has caído
proclamando un "aquí estoy porque he venido"...
Que aunque no se trate de pedir permiso
por pisar el mismo vértigo que piso,
no se apunta a un corazón sin previo aviso
tan de pronto y disparando tan preciso...

Quién eres tú...
Quién eres tú,
Prodigio o vudú...
Quién eres tú
ensueño o tabú...
quién eres tú...
http://www.free-lyrics.org

Cuando ya no queda más que ese momento
en que comienza a repetirse el argumento,
apareces de repente, con el cuento
de que no hay historias... sólo sentimientos
y me invades con palabras como besos
inundándome con pájaros, los sesos
Qué difícil intentar salir ilesos
de esta magia en la que nos hayamos presos...

Te aseguro que no quiero hacerme el fuerte,
en todo caso me da pánico creerte...
No sé si eres el presagio de la Suerte
o, al contrario, vienes a darme la muerte
pero seas agua turbia o aguanieve,
cómo no beber cuando me dices: "bebe"...
que la sed se va apagando y es más breve
al tiempo que pasan los años... y no llueve

17 agosto, 2010

Feliz cumpleaños!

Ama. Compra zapatos bonitos. Alimenta a los que quieres. Toma agua. Escribe. Deja que la brisa te pegue fuerte en la cara. Di groserías si es necesario. Llora con las películas cursis. Quédate dormido sin quitarte la ropa (y otra quitándotela toda). Toma foto de los que quieres. Ponle nombre a un peluche. Declárate culpable. Sálvate.
Mira al cielo, corre descalzo. Prueba alguna comida que parezca asquerosa. Dibuja otra vez con lápices. Escápate al zoológico. Escucha todos los días la música que te gusta. Malgasta el dinero en una apuesta ridícula. Cocina un postre. No dejes de beber café. Adopta una causa. Disfrázate de viejo verde. Prueba con el windsurf. Equivócate. Vuelve a empezar.
Quédate en la cama un fin de semana entero. Prueba mejores vinos. Lee libros buenos, lee libros inútiles, lee. Sal a pasear sin saber a donde vas. Canta karaoke en una fiesta. Colecciona algo. Conserva un viejo vicio. Despréndete de un viejo miedo. Cuida una mascota. Cuida los sueños que acaban de nacer. Avanza.
Visita una ciudad sin comprar el mapa. Conduce despacio. Consuela a los amigos. Baila tambores. Comete el último pedazo de torta. Cena con la familia. Ponte medias de colores. Aprende a decir cerveza en diez idiomas. Pide perdón. Inventa una teoría. Encuentra tu propio Dios.
Y si es posible, mientras todo esto pasa, permite estar a tu lado.
(M. Escobar)

Y gracias por permitirme sentir el placer de ser el primero que a partir de ahora te felicite tus cumpleaños.

07 agosto, 2010

Os acordais?

Supongo que hay gente que no se acuerda, y otros que dirán que no para disimular de su edad. Para uno u otros y para los que si nos acordamos. Aqui están.